Un post de la vida real (Nota del autor)
El Gobierno del Estado de Chihuahua, el Instituto Chihuahuense de la Cultura y la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez vs. Libertad de expresión.
El 19 de junio del presente año, un servidor recibió una llamada de la Mtra. Beatriz Rodas, coordinadora del Programa de Estudios Lingüísticos y Literarios de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Ésta era para comunicarme que ya no sería profesor en esta institución a partir del siguiente semestre (agosto-diciembre 2004). La excusa para quitarme el trabajo que venía desempeñando desde hacía dos años fue la disminución del presupuesto para contratar maestros de horas sueltas; por tal motivo, se veía el programa en la necesidad de disminuir la planta académica de estas características y de repartir entre los maestros de tiempo completo el resto de las horas-clase.
El hecho de que se me comunicara esta decisión vía telefónica, y el hermetismo de la Mtra. Rodas a dar mayores explicaciones, me hizo dudar de su sinceridad y preguntarme los verdaderos motivos de mi despido. Además, se me informó que no sólo no se había despedido a ningún otro maestro de horas sueltas, sino que se había contratado a un alunmno recién egresado de la Licenciatura en Literatura Hispanomexicana para que impartiera las clases que se me tenían asignadas.
Recordé que, una semana antes de la llamada de Beatris Rodas, Agustín García, empleado del mencionado programa, me advirtió sobre una supuesta reunión de algunas autoridades del Instituto Chihuahuense de la Cultura. La reunión era para discutir los ataques que un servidor había dirigido contra Josefina Sandoval, Jefa de Literatura del ICHICULT. Aparentemente, estas autoridades habían decidido hacerme una "amonestación".
Posteriormente, una fuente del Programa de Estudios Lingüísticos y Literarios, me informó que el mismo rector de la Universidad, Felipe Fornelli Lafón, había acudido con Beatris Rodas para solicitarle mi despido. Al parecer, alguien de Gobierno del Estado de Chihuahua se había quejado directamente con él de lo publicado en el blog llamado
el diván. El rector consideró que el lenguaje utilizado en esta publicación cibernética era "vergonzoso" e "indigno", y que él se sentía muy apenado de que un servidor formara parte de la institución.
En vista de que consideré los aparentemente verdaderos motivos de mi despido como ilegales, inmorales y fascistas, hablé con el abogado general de la Universidad, Lic. Carlos Salazar. Éste me dirigió al director del Instituto de Ciencias Sociales y Administración, Lic. Jorge Quintana Sylveira. El jueves 24 de junio me reuní con el Lic. Quintana. quien afirmó no estar al tanto de la situación, agregando sólo que posiblemente, las autoridades universitarias habían considerado que mi crítica era "destructiva" en lugar de "constructiva"; también negó que ni el Gobierno del Estado ni el Insituto Chihuahuense de la Cultura tuvieran alguna ingerencia en la Universidad, "por lo menos no en el ICSA". El Lic. Quintana dijo que hablaría con la Mtra. Rodas para enterarse de cuál era el verdadero problema, y me pidió que esperara hasta el miércoles 4 de agosto, día en que nos reuniríamos de nuevo para "definir mi situación".
Lo que un servidir le aclaró tanto al Lic. Carlos Salazar como al Lic. Jorge Quintana, fue lo siguiente:
- El espacio conocido como blog, y específicamente el diván, es una página independiente de creación artística en formato de bitácora, cuyo objetivo es hacer una burla de tono irónico y sarcástico de nuestra sociedad.
- Este espacio no pretende ser realista.
- Los personajes, los hechos y las instituciones que aparecen en él son ficticias, aunque esten inspirados en hechos y acontecimientos reales (ver descripción de el diván).
- Este espacio no pretende ser un espacio de denuncia sino de crítica social.
- Aunque los personajes, los hechos y las intituciones mencionadas en este blog fueran reales, no habría nungún motivo para que un ciudadano recibiera represalias poe ello.
- Cualquier intento por causarme daño alguno, físico, moral o prefesional, implica una abierta violación a mis derechos humanos y constitucionales.
- Mi desempeño como profesor de Lectura y Redacción en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez ha sido impecable. No he recibido hasta el momento una sola queja de motivo académico que amerite mi despido; además he participado en eventos y actividades que no formaban parte de mis obligaciones, con el único fin de servir y de apoyar al programa y a la Universidad.
- Por lo anterior, mi despido sólo puede obedecer a motivos personales y/o políticos. Cualquiera de los dos resulta verdaderamente vergonzosos e indignos tanto del rector Felipe Forneli Lafón como de la coordinadora del programa Beatriz Rodas.
Hoy miércoles 4 de agosto de 2004 acudí a la oficina del Lic. Silveyra, quien aparentemente se encontraba en una reunión, de la cual no volvería hasta el día siguiente.
¿Existe la censura en este estado? ¿Qué implican para el resto de los escritores las acciones tomadas en mi contra? ¿Tiene el Gobierno del Estado o el Insituto Chihuahuense de la Cultura derecho a decidir lo que los escritores decimos? ¿Qué podemos esperar los chihuahuenses de un gobierno como el de Patricio Martínez García? ¿Cuál es la situación de los artistas y escritores chihuahuenses cuando el presupuesto para nosotros es administrado por Arturo Rico-Bovio y Josefina Sandoval? ¿La situación cambiará con la entrada del gobierno de José Reyes Baeza?
Sin más que decir en este documento, agradezco todo el apoyo recibido por los compañeros maestros, escritores y amigos.
Lic. Arturo Ramírez Lara